Es probable que hayas observado estantes de metal en más sitios de los que crees. Se encuentran en supermercados, cocinas, talleres, oficinas e incluso en terrazas improvisadas. Parecen diseñados para solucionar cualquier caos de la vida contemporánea, con dimensiones, alturas y acabados inagotables. ¿Por qué tantas personas los prefieren sobre otros recursos?
Se destaca inicialmente la resistencia. Colocar un microondas sobre una placa de aglomerado podría romperla. El metal resiste como un campeón. En garajes y almacenes, las cajas cargadas de herramientas y objetos pesados necesitan un respaldo sólido. Un amigo mío intentó guardar sus pesas en una estantería de madera ligera. Ego torcido, pesos en la tierra, madera arqueada: final anticipado.
Es fácil realizar el mantenimiento. El polvo se disipa con un paño húmedo y una cucharada de jabón. No se expande si hay humedad. El mimbre o la madera mal tratada a veces producen un aroma peculiar. El metal expulsa termitas de inmediato si te gustan los insectos.
El aspecto visual es igualmente relevante. Los estantes de metal se pueden combinar con cualquier decoración. Antiguo, industrial, minimalismo... Puedes colorearlos en rosa chicle, negro mate o incluso en lunares con una lata de spray y algo de imaginación. La funcionalidad siempre tiene preponderancia, ya sea en una estancia sofisticada o en un cuarto de lavandería desordenado.
Poner uno es similar a montar un enigma extremadamente complejo, según algunos. Son sencillos de adaptar en general. En ocasiones solo requieres de un destornillador con actitud para seguir instrucciones sencillas. Puedes convertir un rincón desocupado en un lugar práctico en una hora y media.
Los precios son generalmente cómodos. Hay alternativas asequibles para presupuestos modestos. Hay versiones de lujo para quienes valoran la ingeniería de los muebles. Cómo pueden ajustarse tan velozmente a cada presupuesto es asombroso.
No existen fronteras. ¿Dónde se pueden utilizar? Ordenan cazuelas y tarros en el comedor. Toallas y jabones hallan su hogar en el cuarto de baño. El garaje se transforma en un área ordenada con estantes de varios niveles. Los jardineros se benefician al apilar maceteros y sacos de tierra en construcciones duraderas para resistir las condiciones meteorológicas.
Estos estantes destacan por su capacidad para resolver problemas de espacio en un solo gesto. Aparece el orden donde anteriormente reinaba el desorden. Con tenacidad, numerosos elementos del hogar consiguen algo así. Continúan creando nuevas versiones para todas las necesidades, a pesar del paso del tiempo. El metal nunca falla en sincronizar la creatividad y la funcionalidad en el almacenamiento.